Preparación:
- Licúa las hojas de hierbabuena con una taza de agua hasta que estén bien trituradas.
- Cuela la mezcla (o déjala con la fibra si prefieres el efecto saciante) y viértela en el resto del agua.
- Agrega el jugo de limón al final para evitar que se amargue.
- El secreto: No uses azúcar refinada. Si necesitas endulzar, usa una gota de estevia o miel de abeja pura.
¿Cómo tomarlo?
Para mejores resultados, bebe el primer vaso en ayunas y el resto como agua de tiempo durante la mañana. Verás cómo tu digestión mejora y tu energía aumenta antes del mediodía.
Conclusión
El jugo de hierbabuena con limón es la prueba de que lo natural es, muchas veces, lo más efectivo. Es económico, refrescante y le da a tu sistema digestivo el descanso y la limpieza que tanto merece.
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